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Txalaparta 1

Videopoema basado en el concierto que dieron Cristobal y Muten (txalaparta), Reyes (didgeridoo) y María (arpa de boca), el 21 de mayo de 2011 desde la pieza Txalaparta, en Culturhaza.

SEMBRAR PENSAMIENTOS


SEMBRAR DUDAS



Nel Amaro sembró en el haza las dudas de los participantes en el happening.

Las Islas


Los espacios aislados propician la aparición de endemismos, especies vegetales y animales, que por reproducirse entre sí acaban siendo diferentes de los congéneres que habitan otros lugares. En el caso de los humanos, el aislamiento crea idiosincrasias y sistemas socioeconómicos propios.
Así, las islas son pequeños mundos, maquetas o laboratorios, según se mire.

En julio de 2009 en un museo de Fuerteventura vimos el dibujo de una construcción prehispánica de la que no queda evidencia arqueológica, solo la referencia en la crónica y el rastro en la toponimia.
El ingeniero y cronista italiano Leonardo Torriani que vivió allí desde 1575 a 1580 dibujó el “efequén” y lo describió así: “una casa como templo, donde hacían congregación, la cual estaba rodeada por dos paredes, que entre sí formaban un pasillo, con dos pequeñas puertas, una fuera y la otra en medio; y allí, como en un laberinto, entraban a sacrificar leche y manteca” adorando a un desconocido “ídolo de forma humana”. Se refiere a los majos, los habitantes de Fuerteventura antes de que llegaran los hispanos.

En el museo delante del dibujo, el pensamiento viajó de una isla a otra, de Fuerteventura a Cuba, donde estuvimos en 2005, y en el camino de vuelta imaginamos “Las islas”: el efequén de Fuerteventura recreado con maíz y tabaco cubanos en Culturhaza. Dos islas en los extremos del Atlántico unidas por rutas invisibles, seguras.

En Fuerteventura la agricultura se ha concentrado en los valles más productivos, pero casi toda la isla fue un día terreno cultivado, lo atestiguan las pendientes aterrazadas. Paredes de piedra que retienen la tierra y el agua, marcas del hombre, paisaje construido a mano con y sobre la propia naturaleza. Trabajo y tiempo que hoy es abandono y silencio, y también arte, belleza que conmueve e inspira.

El cultivo de tabaco se mantiene en Cuba por que los puros se venden, legal o ilegalmente. En 2005 comenzaban a cerrar los ingenios azucareros, “el azúcar brasileño es más barato, sí, pero ¿el maíz? ¿Por qué nos prohíbe Fidel plantar maíz si aquí se obtuvieron las mejores variedades del mundo y se pueden recoger tres cosechas?” preguntaba un agrónomo en Bayamo mientras escogíamos los granos de arroz para la comida del día siguiente, con hambre, con miedo.

Tierra sin gente y gente sin tierra. Mundos atrapados en un tiempo que no parece contemporáneo. Mundos callados, sujetos pacientes a fuerza de necesidad.
Vestigios inmateriales de épocas pasadas, nombres de lugares, palabras más duras que las piedras.

A los niños les pedimos que entraran en el efequén, y una vez en el centro, que gritaran con todas sus fuerzas. Lo hicieron muy bien, quizá sabían sin saberlo que el grito es una expresión no semántica cargada de significado.

A los adultos les proponemos entrar en el efequén verde, recorrer el largo pasillo como si nos adentráramos hasta el centro de una isla, el centro en este caso sería paradójicamente lo más remoto, y allí aislados, solos, sentir la libertad y ejercerla.

En el claro hay una mesa y una silla. En el cajón de la mesa un talonario, un lápiz y una cámara de fotos. En un extremo, sobre un pedestal de adobe, una urna de barro.

Os pedimos que os acomodéis, que os sintáis lejos de todo y de todos, que saboreéis la situación a pleno sol y atrapéis un pensamiento, que no olvidéis rellenar con vuestros datos personales la matriz del talonario ni haceros una autofoto y que al salir depositéis en la urna el papel donde habéis escrito o dibujado.

La urna se llenará de ideas. Será un archivo cerrado. Quizá algún día sea necesario romper el barro para que salgan las ideas, quizá ya no estaremos aquí ninguno de nosotros, quizá seamos tierra.

A RAPA DOS PENSANTES: MAYORES


¿Que hay del principio en el final?
El rojo que comparten la chispa y el rescoldo.

A RAPA DOS PENSANTES: MADUROS


Mientras cuaja el grano
y se obscurece,
dentro ya puja el gérmen.

A RAPA DOS PENSANTES: JÓVENES





Explota la belleza.
Fecunda el polen.
Se sacian las abejas.

A RAPA DOS PENSANTES: NIÑOS





¿Qué hay del final en el principio?
La facilidad con que troncha lo muy verde y lo muy seco.

EL OVILLO



Con esta performance evocamos la siembra y la cosecha. La siembra por que los movimientos al tirar del hilo nos recuerdan a los del sembrador, la cosecha porque al hacer el ovillo se posibilita guardar el hilo de forma operativa.
Hay que recorrer un surco entre el cultivo deshaciendo un ovillo y regresar devanándolo.
Representa el esfuerzo, la labor que se repite cada año, el ciclo. Sísifo.
El hilo extendido sobre el terreno marca el camino de vuelta. Ariadna.
Se empieza destruyendo la obra de otro, y la que uno realice también será destruida por el siguiente participante.
Las fotografías demuestran que cada ovillo es una pieza única, los vídeos que hay muchas maneras de hacer lo mismo.

A RAPA DOS PENSANTES



A mediados de abril plantamos una obra de agrolandart, A RAPA DOS PENSANTES. El título hace guiños a la gallega A RAPA DAS BESTAS, que consiste en que los vecinos suben al monte para recoger los caballos que se crían libres todo el año, los bajan al pueblo, los encierran en corrales y allí, sujetándolos sin más medios que el cuerpo a cuerpo, cortan colas y crines y marcan los potros antes de devolverles la libertad. ¡Y después del trabajo comienza la fiesta! Un derroche de adrenalina y un concepto, fiesta-trabajo, ancestral.

Con A RAPA DOS PENSANTES queremos adaptar a los humanos el ritual de eliminar lo sobrante, lo que se renueva naturalmente, como las crines de los caballos, la lana de las ovejas o la poda de los árboles, en este caso el cabello.

Hemos sembrado una peluquería de maíz y soja entre el cultivo de girasol. En medio, un sillón de barbero de principios del siglo XX, de hierro y porcelana. Este es el escenario. Se trata de cortarse el pelo unos a otros o a uno mismo, sin electricidad, sin espejo. Un ejercicio de confianza, poner la propia imagen en manos de otro o del azar. La consecuencia es la transformación de la apariencia y sus efectos regeneradores, la sensación de sentirse nuevo, conocerse y reconocerse.

Haciendo un símil entre el desarrollo del cultivo y las edades del ser humano, haremos cuatro happenings sucesivos, empezando por los niños coincidiendo con la primera etapa de desarrollo de las plantas, los adolescentes en plena floración, los adultos cuando cuaje el fruto y los maduros poco antes de la cosecha.

Haremos fotos del antes y después, y grabaremos en vídeo la acción.

Hay que advertir que hará calor, que con el riego la humedad es alta, que puede haber barro, que cuando llega el momento se respira el polen..., pero estas son las condiciones en que trabaja el agricultor y es bueno conocerlas.

EL FAM SAHARAUI

Cuando recogimos MEMORA LA CIBERA vinieron a ayudarnos Teresa, Nieves, Carmina y David. Teresa llevaba al cuello el pañuelo que nos regaló la ministra de cultura de la RADS cuando estuvimos allí, participando en Artifariti. Le pedí que se lo pusiera para mostrar desde este blog nuestro recuerdo y apoyo al pueblo saharaui.

El montaje de las fotos tuvo su componente mágico, lo hizo Agripino sin medir tiempos y coincidió al microsegundo con la banda sonora, una canción bilingüe que nos cantó una niña del Campamento de Auserd.